lunes, 15 de febrero de 2021

LA OFENSIVA DEL TERROR SE PROFUNDIZA

 

 En lo que va corrido del 2021 se recrudece la política del terror sobre la población juvenil, popular, campesina, negra e indígena. Según cifras de Indepaz, a febrero 13 del presente año, suman 12 masacres (42 personas en total), 22 asesinatos a líderes sociales y ambientales y 8 excombatientes de las FARC asesinados. Este panorama no es muy alentador: tan es así, que la JEP alerta que el 2021 ha tenido el inicio de año más violento desde la firma del Acuerdo de Paz, y analistas políticos como Ariel Ávila pronostican que este año, al ser preelectoral, la situación puede hacerse aún más aguda.

Después del triunfo del NO en el plebiscito por la paz del 2016,  y la posterior firma del Acuerdo de paz, se ha desatado una ola de muerte en todo el país, lo cual tomaría aún más fuerza desde el ascenso de Duque a la presidencia. Los asesinatos y amenazas a manos de bandas paramilitares pasaron a la ofensiva, el gobierno por su parte trata de maquillar las cifras, o responsabiliza a las disidencias de las FARC y al ELN, pero lo cierto es que los índices de asesinatos y ataques contra líderes sociales y excombatientes siguen en aumento.

 Es clara la complacencia del gobierno Duque con la violencia militar y paramilitar contra los oprimidos y contra los luchadores, pues, además de tener el descaro de introducir un eufemismo como “homicidios colectivos” para referirse a las masacres, y de declarar duelo nacional por la muerte del infausto ministro Holmes Trujillo (el responsable político de la matanza de septiembre del año pasado en Bogotá, entre muchas otras atrocidades), ahora pone de Ministro de Defensa a Diego Molano [1], cuyo único “mérito” es ser miembro del Centro Democrático y, quien tiene la misión de continuar las políticas de sus predecesores como el refuerzo de las FF.AA y el ESMAD, la nefasta y perjudicial política de erradicación forzosa con glifosato, la descarada negación de la putrefacción interna en las FF.MM, su total arrodillamiento a los EEUU y su política de ataque a la soberanía nacional de Venezuela y la constante violación a la soberanía nacional colombiana(que  entre otras se concreta, en la permanencia de los soldados, espías y asesores yanquis y sus bases militares en el territorio nacional), así como el desconocimiento de las amenazas, masacres y asesinatos a los líderes sociales y excombatientes.

En esta dirección, otro hecho que corrobora la política de Duque es el anuncio que hizo hace un par de semanas donde menciona que “habrá una metodología única de análisis, que tendrá como base fundamental las cifras que reposan en la Fiscalía y su capacidad investigativa” quitándole autonomía al trabajo de terreno y recopilación de datos que ha hecho la Defensoría del Pueblo desde el año 2017. Iván Cepeda y Angela María Robledo en un derecho de petición, enviado al Carlos Camargo (director de la Defensoría del pueblo) el 5 de febrero de 2021, alertan que es una maniobra para "disminuir la magnitud del problema que estamos atravesando" en materia de violencia, ya que los registros de la Fiscalía en cuestión de masacres y asesinatos a líderes sociales es considerablemente menor.

 Pandemia y masacres

 El 2020 dejó un saldo aterrador de 61 masacres con 381 víctimas. De los 22 departamentos donde ocurrieron estos hechos terribles, fueron: Antioquia (con 21 masacres y 81 víctimas), Cauca (13 masacres y 53 víctimas), Nariño (9 masacres y 42 víctimas) –lugares donde la mayoría de su población está conformada por campesinos, indígenas y afros– y Bogotá (con 3 masacres y 37 víctimas), donde acontecieron la mayor cantidad de muertes, según reportes de Indepaz.

Imagen: http://www.indepaz.org.co/informe-de-masacres-en-colombia-durante-el-2020/


 La población más afectada en cuanto a masacres ha sido la juventud, recordemos: En varios municipios del departamento de Nariño, los ocho jóvenes de Samaniego, en Leiva a los dos niños de 12 y 17 años en su trayecto a la escuela, a los tres jóvenes indígenas pertenecientes al resguardo Canawari en Pueblo Viejo, en Cali, Llano Verde los cinco niños afro, en el Cauca a dos hermanitos que caminaban de una vereda a otra, a los 14 jóvenes en Bogotá a manos de la policía; todo esto acompañado de un discurso que estigmatiza y persigue la juventud, como puede verse reflejado con la amenaza que hace poco recibió Francisco Vera al niño ambientalista de tan solo 11 años. Estos ataques y asesinatos a la juventud buscan intimidar y erradicar su justa lucha por cambiar la situación actual en la que viven[2], y su papel de vanguardia y convocatoria en las últimas luchas que se han presentado en el país.

La crisis social y económica que trajo la pandemia al país, produjo una desmovilización importante de la población, que en 2019 se movilizó masivamente contra las medidas del gobierno y en repudio al régimen de terror uribista, esto fue aprovechado para profundizar la ofensiva del terror hacia los líderes sociales, activistas y excombatientes, ya que al estar dispersos no han podido realizar y organizar acciones de masa para exigir la protección de la vida y en contra de estos asesinatos, masacres y amenazas. En otras palabras, el inicialmente débil y desprestigiado gobierno de Duque ha sabido aprovechar la desgracia de la inmensa mayoría de la población para fortalecerse, y no sólo contraatacar en el terreno económico y social -como con las reformas laboral, pensional y tributaria en curso-, sino que sacó ventaja para apuntalar su proyecto de restauración de ese régimen de terror. Como se advierte con el panorama de masacres y asesinatos, así como con el proceso de concentración creciente del poder, poniendo en instituciones claves de control como la Procuraduría (Margarita Cabello) y la Defensoría del pueblo (Carlos Camargo) a sus fichas, las cuales trabajan en equipo con el perro sabueso que tiene en la Fiscalía (Francisco Barbosa).

Las centrales obreras, FECODE, las organizaciones sociales y populares -indígenas, afro, de mujeres, de jóvenes, ecologistas, etc.-, las organizaciones y personalidades que se reclaman de izquierda o democráticas, tienen la obligación de coordinarse y unir esfuerzos para retomar la movilización y así frenar esta sangría e impedir que se consolide el régimen de terror uribista.

_________

 FUENTES:

·         Informe de Masacres en Colombia durante el 2020 – 2021 – Indepaz

·         https://www.eltiempo.com/justicia/delitos/masacres-en-colombia-quienes-son-las-personas-que-han-sido-asesinadas-en-el-2021-564969

·         https://pares.com.co/2020/09/16/la-noche-de-los-lapices-una-amenaza-que-no-desaparece/

·         Inicio de año más violento en Colombia desde 2016, según la JEP | Noticias | teleSUR (telesurtv.net)

·         https://www.eltiempo.com/justicia/conflicto-y-narcotrafico/acuerdo-de-paz-con-farc-asi-ha-cambiado-el-conflicto-armado-en-cuatro-anos-550900

·         https://cnnespanol.cnn.com/2020/08/17/que-hay-detras-de-las-masacres-de-jovenes-en-colombia/

·         https://pbs.twimg.com/media/Etd8S_eWQAQ2DNb?format=jpg&name=medium / https://pbs.twimg.com/media/Etd8S_eXcAEu089?format=jpg&name=medium

·         (7) Así sucedieron más de 30 masacres en Colombia en lo que va de 2020 | Videos Semana - YouTube

·         En 2019 hubo 36 masacres en Colombia, la cifra más alta desde 2014: ONU | EL ESPECTADOR

·         https://www.lafm.com.co/colombia/once-concejales-abandonaron-argelia-cauca-por-amenazas

 



[1] Era el director del Departamento Administrativo de Presidencia

[2] Para ampliar sobre la situación por la que atraviesa la juventud lo invitamos a consultar el artículo: Cacerolazo en linea: A UN AÑO DEL ASESINATO DE DILAN CRUZ: LA REBELIÓN DE UNA GENERACIÓN QUE SE RESISTE AL NO FUTURO

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Entradas Populares